Esta noche, cuando el anciano 2007 se vaya a dormir, en ese sueño eterno, cuando lo veamos alejarse para siempre, llenaremos de nuevo nuestras alforjas de promesas, de sueños, de esperanzas. Trataremos de dejar en alguno de nuestro sentimiento allá, donde no nos lastimen las ilusiones que hicieron nido en nuestro pecho, haciendo palpitar a nuestro corazón, más de prisa, latidos que nos llevaron a un brutal despertar con nuestras ilusiones que no se llegaron a realizar, pero frustraciones que nos hicieron crecer.
Cada día, cada minuto es un galopar de nuestros recuerdos y una gota de llanto se queda suspendida por el desencanto, no puede rodar, gota de llanto que muchas veces es de gozo, y muchas otras es de dolor.
Sufrimientos que nos enseñaron a resurgir, a salir muchas veces de la confusión que ciega el entendimiento y no nos deja ver la realidad, que nos impide razonar nos ayudan a comprender el por qué de nuestras fallas, el por qué de metas inconclusas y sueños irrealizados.
Aceptar lo que no podemos cambiar, aceptar el por qué de la separación física de quien amamos, de los que se marcharon hacia otra dimensión envueltos en los misterios que la muerte encierra.
Y diremos ¡SALUD! con una copa de sidra por los vivos, por ustedes amigas, por larga vida a nuestro hermoso segundo hogar de Tea Cup Club y diremos ¡SALUD! Con una gota de llanto, por los que ya no están, y rogaremos porque el llanto desesperado, no interrumpa su apacible sueño. Empezaremos un año nuevo, con sueños y anhelos renovados, dejando atrás todo aquello que nos hizo sufrir, aquello que nos hizo llorar, y engendraremos nuevos proyectos de vida.
Desde aquí, desde este lugar que mantiene mis sentimientos agazapados, desde este umbral de amor, desde este humilde corazón, le digo: ¡SALUD mujeres de TEA CUP CLUB, Salud, por que me enseñaron a crecer, porque me permitieron durante el año que nos deja, leer en las páginas de su vida, me permitieron escribir en ellas el humilde consejo, hemos llorado juntas y hemos reído juntas, y por eso en este año que empezamos, les envio un: ¡¡ARRIBA CORAZONES!!
Desde estos humildes corazónes







